El Tribunal Supremo se pronunció el 9 de mayo de 2013 sobre las cláusulas suelo, esta sentencia ha provocado la inclusión de nuevos demandantes en las Audiencias y Juzgados españoles con reclamaciones individuales por particulares sobre este asunto.

La problemática que se plantea es que la respuesta de la Justicia deja de ser unánime, debido a esto aumenta la incertidumbre de los afectados.